Tras la lectura de la sentencia resolutiva dictada por la jueza penal, la familia de la víctima manifestó que la escala punitiva aplicada no refleja la gravedad del ataque ni compensa la ausencia definitiva del joven. En este sentido, Eduardo Toledo tildó la pena como una concesión excesiva para el procesado. De esta manera, el padre del joven dejó en claro que la sentencia deja una profunda sensación de injusticia en el seno familiar.
Por otro lado, desestimó las manifestaciones de arrepentimiento vertidas por el imputado a lo largo del debate oral, señalando que en ningún momento observó una actitud de auténtico remordimiento. Asimismo, remarcó la asimetría temporal entre la condena dispuesta y el duelo permanente que deberá afrontar la familia. “Él en 10 años va a salir y va a seguir con su vida; nosotros a Fede no lo vamos a tener más”, aseveró con crudeza ante los medios presentes. Por lo tanto, la Querella evaluará los fundamentos del tribunal.
El testimonio emotivo de la madre y el recuerdo de la víctima
Por su parte, Macarena mamá de Federico hizo uso de la palabra por primera vez en el ámbito público desde que se inició el proceso judicial para recordar la personalidad de su hijo. De hecho, la madre del joven destacó su integridad y el rol central que ocupaba en la dinámica familiar como hermano, padrino, nieto y sobrino.
Además, la mujer reflexionó sobre la conducta de Budini al señalar que, de haber conocido la calidad humana de Federico, jamás habría desatado una agresión letal. En consecuencia, la familia de la víctima cerró la jornada en los tribunales reafirmando el pedido de memoria por el joven asesinado a la salida del boliche.
Fuente Enterate


