El reporte elaborado por las autoridades sindicales expuso un fuerte recorte sobre la plantilla activa en las instalaciones industriales de la provincia. En este sentido, la nómina de despedidos alcanzó a 500 operarios en la planta de Capitán Sarmiento, cerca de 450 en la unidad WADE 2 (ex Cresta Roja) de El Jagüel en Esteban Echeverría, y 50 trabajadores en el complejo de Pinazo, ubicado en Pilar. De esta manera, el establecimiento de El Jagüel despidió al 90% de su personal productivo.
La empresa argumentó en los telegramas que la medida responde a una «grave disminución de trabajo no imputable» derivada de circunstancias extraordinarias. Asimismo, el grupo avícola atribuyó la crisis a las consecuencias de los brotes de gripe aviar iniciados en 2023, el consecuente cierre del mercado exportador hacia China, la suba de costos operativos y el exceso de oferta interna. La firma que arrastra un pasivo cercano a los 360 millones de dólares busca reestructurar su dotación personal.
Reclamos municipales y el colapso de una firma histórica
Las repercusiones políticas e institucionales se manifestaron de inmediato en las localidades afectadas. De hecho, la intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino, envió una carta pública dirigida al CEO de la firma, Joaquín de Grazia, exigiendo explicaciones urgentes sobre el cese de los puestos de trabajo y reclamando la apertura de una mesa de concertación tripartita. En consecuencia, la jefa comunal advirtió sobre la incertidumbre social que atraviesan las familias del distrito.
Además, el deterioro operativo de Granja Tres Arroyos afecta a casi la totalidad de sus centros de faena, registrando instalaciones cerradas en Concepción del Uruguay y paralizadas en Ezeiza y Capitán Sarmiento. En consecuencia, la compañía que supo procesar más de 760.000 aves diarias y liderar el mercado nacional atraviesa el momento más crítico de sus noventa años de historia comercial.
Fuente Enterate


